





Las diferentes definiciones de programación
responden a distintas concepciones de la enseñanza y sus procesos. Por ello, se dice que una programación didáctica puede ser:
v Una guía de las experiencias que debe tener el alumnado
v La especificación de intenciones educativas
v Una definición de contenidos
v Un plan de actividades
v La descripción de tareas y destrezas
v El programa de contenidos
v Estas fuentes que influirían también de manera decisiva en la elaboración de la programación serían las siguientes:
v 1. Epistemológica: Tiene en cuenta las características y fundamentos del saber, la lógica
v interna de la materia y la evolución de las ideas científicas. Es la fuente que
v tradicionalmente ha sido más influyente.
v 2. Sociológica: Características de la sociedad y aspectos fundamentales de su
v organización y dinámica. Demandas sociales al sistema educativo y factores de
v incidencia más importantes en el proceso enseñanza-aprendizaje.
v Es la contextualización en el momento socio histórico en que se desarrolla la actividad. Está a la base del planteamiento que hacen algunos autores entre el conocimiento
v cotidiano, escolar y científico.
v 3. Pedagógica: Cuenta con las aplicaciones didácticas, la práctica educativa y las
v finalidades de la Educación.
v 4. Psicológica: Nos da datos sobre las características de los sujetos, de su momento evolutivo y de cómo se el aprendizaje.
Las prescripciones normativas, la naturaleza de los contenidos a impartir, el contexto en el que se desarrolla nuestra labor, así como nuestras peculiaridades como docentes y las del alumnado con el que nos encontramos, orientan la programación. De esta manera, y a grandes rasgos, se establecen dos grandes líneas programáticas:
• Programación conductista: Basada en objetivos operativos y en conductas prefijadas planteadas como metas terminales del proceso.
• Programación cognitiva: Basada en objetivos-tendencias y en capacidades
• EL PROFESORADO COMO ARTÍFICE DE SU PLANIFICACIÓN
• Frente a un profesorado “aplicador”, esto es, que se limita a aplicar los planes y programas elaborados externamente, los nuevos tiempos exigen un profesional protagonista del proceso. Se define a este profesorado como artífice de su planificación. A continuación establecemos un cuadro comparativo que describen ambos modelos para clarificar el perfil del profesorado que planifica y se anticipa al proceso previendo las dificultades
• OBJETIVOS
• Toda programación, en la medida que implica intencionalidad requiere establecer objetivos. Estos objetivos, como el resto de los elementos de la programación, resultan de la concreción de aquellos otros de instancias superiores: los del área y los de la etapa. Para ayudar a la comprensión y fundamentar nuestras decisiones, así como para garantizar la coherencia, tendremos que explicitar el trabajo previo de concreción.
• El trabajo con los objetivos didácticos se deduce bien, de la simple referencia a los objetivos de etapa y de área y tendremos que mencionarlos en ese sentido (“…tomamos como referente los objetivos de etapa y de área relatados en la normativa al efecto”) bien porque ha habido un esfuerzo de adaptación de los mencionados objetivos a nuestro contexto.
Por nuestra parte, y casi como término medio, nos parece interesante, para lo que nos ocupa, manejar bloques de capacidades a modo de aprendizajes básicos que englobarían los objetivos de la etapa con el fin de facilitar su manejo y su consecución a través de los objetivos de materia o de área. Estos objetivos cumplen tres misiones fundamentales:
• Son un medio para alcanzar otros objetivos de rango superior
• Sirven de guía a los contenidos y actividades de aprendizaje
• Proporcionan criterios para el control de las actividades.
Por su contenido se debería disponer de objetivos que pudieran abordar todos los ámbitos de capacidades que serían los siguientes:
• De elaboración intelectual: Adquisición de conocimientos y habilidades
• Metodología de trabajo: Aplicación de conocimiento y habilidades
• Promoción de actitudes
ü Integral
ü Continua o procesal
ü Reguladora del proceso educativo
ü Criterial
ü Orientadora
ü Compartida o democrática
Los elementos de la evaluación que es necesario determinar en la programación didáctica son los siguientes:
v Para qué evaluar
v Qué evaluar
v Cómo evaluar
v Cuándo evaluar
v Criterios e instrumentos de evaluación
v Criterios de calificación
La cualidad de criterial nos permite disponer de indicadores del grado de desarrollo de las capacidades expresadas como objetivos a alcanzar. Estos indicadores, que venimos denominado criterios, además:
• Responden a qué evaluar
• Dan información sobre contenidos y el grado mínimo en que se deben adquirir
• Recogen los aprendizajes básicos
• Orientan la elaboración de las tareas
• Dan pistas para elaborar actividades de evaluación
Este último aspecto de los criterios de evaluación necesita de los instrumentos de evaluación para realizar su misión de recogida fidedigna de información sobre el proceso.
Algunos de esos instrumentos son:
Ø Observación directa del trabajo en clase
Ø Diario de clase
Ø Pruebas objetivas
Ø Cuestionarios
Ø Cuadernos de clase o de campo
Ø Informes
Ø Trabajo
Ø Exposiciones de trabajo
Ø Autoevaluación